Oh crap!

And here is where I mess things up.
  • Archive
  • Random
  • Disfuncionales: Prototyping

    He comenzado a leer Prototyping un libro escrito por Todd Zaki Warfel editado por Rosenfeld, y quería compartir estos seis puntos claves que definen a la perfección los funcionales, o como a mi me gusta llamarlos: Los disfuncionales.
    (Evidentemente están en ingles y soy demasiado vago para traducirlos al castellano)

    1. Written by the wrong person. Designers and developers are rarely included in the requirements writing process. Instead, the requirements are often written by a business analyst or his equivalent. This person lacks the technical and design knowledge of their counterparts, which often results in any number of requirements being rewritten several times.

    2. Significant time and effort. The amount of time invested in writing, reviewing, and revising these detailed requirements is significant. For complex systems, I’ve seen it take 3–9 months to finish something— sometimes more. During that time, things change.
       
    3. Non-final final. Theoretically, the requirements are the final documentation. In reality, requirements are constantly changing, even after they’re “complete.”
       
    4. Misinterpretation. The amount of misinterpretation of the 60–200- page requirements is often significant. Misinterpretation leads to weeks or months of rework and a delayed product launch.
       
    5. Nonessential features. Requirements are often filled with features that provide little, if any, value. Those features take time and effort to build and test. This results in wasted time in writing requirements, building, and testing features that provide little, if any, value and often go unused.
       
    6. Catching mistakes too late. Requirements-driven processes typically won’t catch a mistake until it’s in production. The later you catch a mistake in the development process, the more costly it is to fix.

    Creo que a más de uno se habrá acordado de ese proyecto dónde tuvo que lidiar con este tipo de “documentación”. Por supuesto el libro explica como evitar crear toneladas de papel de documentación innecesaria.

    De momento no he acabado de leer el libro, así que por el momento me reservo el derecho a recomendaros el libro.

    permalink 10 notes prototyping funcionales documentación basura
  • Back to square one.

    Hace algo mas de ocho meses tomé la decisión de vender mi parte de thecodefarm, acabar con mi primera aventura empresarial, dejarlo todo y venirme a Madrid a trabajar. Así tal cual, con un par y todo en menos de un mes. Un septiembre/octubre de 2010 express lleno de prisas, agobios y sobre todo nervios.

    De thecodefarm a The Cocktail y de The Cocktail a Fjord. Del brainstorming, DIY y de descubrir por ti mismo el camino a trabajar para un tercero. Así, de golpe y porrazo, sin frenar, sin mirar atrás y sin paños calientes. Miedo, incertidumbre, dudas… que se yo. Pasó tan rápido que para cuando me quise dar cuenta estaba firmando los papeles en el notario, el aval bancario y el contrato de alquiler del piso, ya no había vuelta atrás.

    Solo tenia una cosa clara, venía con muchas ganas de aprender, de volver a empezar a pensar a lo grande, de enfrentarme a apasionantes retos y de arreglar el mundo a base de UX. Iluso de mi.

    Muchos me lo preguntaron en su día y ocho meses mas tarde, primero les pido disculpas y segundo les explico que montar una empresa no es tarea fácil. Tuvimos nuestras diferencias (como es lógico) y no compartíamos objetivos empresariales. A posteriori pienso que tal vez no tuve la paciencia necesaria, pero después de varios meses creo que los cuatro nos hemos dado cuenta de que thecodefarm no estaba montada como dios manda (Empresarialmente hablando). Eso sí, trabajé con tres profesionales como la copa de un pino, con los que espero poder volver a trabajar algún día, aunque sea en algún proyecto esporádico. Prueba de ello es dónde están trabajando actualmente. Imanol está en Ideateca en Bilbao, Jorge se nos ha ido a StreetLife en UK (Otra prueba de la fuga de cerebros que sufre nuestro país) y Nerea trabaja en The Cocktail en Madrid.

    Aunque parezca romántico y el tema del “entrepeneur” esté de moda, no siempre sale como a uno le gustaría y aunque esta experiencia no haya salido bien no dudaré en volver a darme contra la pared y montar otra start-up.

    De momento y hasta entonces, seguiremos aprendiendo de los que posiblemente sean mejores profesionales del sector en este país.

    permalink 1 note emprender trabajo thecodefarm
Theme by Elevate Local — Powered by Tumblr